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EconomíaFormación financiera

Los productos financieros de moda: CFDs y opciones binarias

By 26 septiembre, 2016enero 10th, 2018No Comments

Si buscas contenido financiero por la web, lo más probable es que a estas alturas ya hayas encontrado publicidad de varios bróker ofreciendo CFDs y opciones binarias. Los derivados se han ido abriendo cada vez más hueco en los mercados financieros que hasta hace no mucho estaban dominados casi exclusivamente por las acciones. Sin duda estos productos ofrecen muchas ventajas como sus menores requisitos de capital, sus menores costes de transacción o la posibilidad de apalancamiento; pero también hay que tener en cuenta que estos productos conllevan sus propios riesgos que hay que conocer y gestionar.

 

¿Qué son los CFDs?

Los CFD son un tipo de producto financiero derivado en el que su comprador y su vendedor acuerdan tomar como referencia otro activo que es llamado subyacente y fijan un plazo de vida del CFD cuyo término es llamado vencimiento.

Si en el vencimiento el precio del subyacente es mayor que el precio que el subyacente tenía en el momento en el que se contrató el CFD es el vendedor el que paga la diferencia de precios al comprador. En el caso contrario es el comprador el que paga la diferencia entre el precio de vencimiento y el precio inicial al vendedor.

Por ejemplo, si crees que el euro, que actualmente cotiza a 1’12€/$ va a subir frente al dólar americano, puedes comprar un CFD sobre el cruce de divisas EUR/USD. En el mercado de divisas (Forex) el nocional de los CFDs, que es la cantidad de unidades de subyacente que toma como referencia el contrato, está estandarizado en lotes (100.000 unidades monetarias de divisa), mini-lotes (10.000 unidades monetarias) e incluso micro-lotes (1.000 unidades monetarias).
Si compramos un CFD con tamaño de mini-lote en el cruce EUR/USD, esto es el equivalente a comprar 10.000€, de tal forma que si a vencimiento, el euro cotiza a 1,17€/$ y por tanto se ha apreciado 5 céntimos frente al dólar, estarás ganando 500€, mientras que si a vencimiento el euro se ha depreciado 7 céntimos frente al dólar estarás perdiendo 700€.
De la misma manera, si crees que las acciones de Telefónica van a bajar, puedes vender un CFD sobre acciones de Telefónica. Si las acciones en la fecha de compra del CFD cotizan a 10€ y en la fecha en la que vence el CFD cotizan a 11€ habrás perdido 1€ por acción. El nocional de los CFDs sobre acciones suele ser de 100 acciones del subyacente. Por ello si el nocional de nuestro CFD del ejemplo fuera de 100 acciones, nosotros hubiéramos perdido 100€. Por el contrario, si el precio de las acciones de Telefónica a vencimiento hubiera sido de 8,5€, hubiéramos ganado 1,5€ por acción y por tanto 150€.

En los CFDs nunca se realiza el intercambio del activo subyacente, sino que se paga la diferencia en metálico. Esta circunstancia se define en el propio nombre del activo que responde a las siglas en inglés de “contrato por diferencias” (contract for difference). El activo subyacente puede ser cualquier cosa, desde una acción, hasta un índice bursátil, una materia prima o incluso variables climatológicas como la temperatura.

Hay que tener en cuenta que los CFDs no están pensados para mantenerse hasta vencimiento, sino que en cualquier momento se puede cancelar la posición vendiendo el CFD si originalmente se había comprado y comprándolo si originalmente se había vendido. En este caso no es en el vencimiento sino en el momento de la cancelación de la posición cuando se compara el valor del subyacente con el valor que este tenía cuando se entró en la posición.

 

¿Qué son las opciones binarias?

Las opciones binarias, son uno de los tipos más sencillos de opción financiera. Al igual que sucede con todos los tipos de opción, podemos encontrar opciones binarias de compra o de venta, según pensemos que el precio del subyacente va a subir o bajar con respecto a un precio que fijan las partes y que se denomina precio de ejercicio. La opción binaria se caracteriza porque su pago esperado es del tipo todo o nada, de tal forma que si a vencimiento se cumple la condición predeterminada respecto al precio de ejercicio se recibirá una cantidad prefijada y en caso contrario no se recibe nada.

En el caso de una opción binaria de compra, si a vencimiento el precio del subyacente se encuentra por encima del precio de ejercicio, el vendedor deberá abonarle la cuantía que hubieran pactado al inicio del contrato, en caso contrario el vendedor no debe abonar nada.

En el caso de una opción binaria de venta, si a vencimiento el precio del subyacente se encuentra por debajo del precio de ejercicio, el vendedor deberá abonar al comprador la cantidad fijada al principio del contrato, en caso contrario el vendedor no deberá pagar nada.

Hay que tener en cuenta que, a diferencia de otros derivados, las opciones implican que el comprador debe pagar una prima al vendedor en el momento inicial para que este último asuma la vertiente negativa del riesgo mientras que el primero se beneficia sólo de la parte positiva.

Con las opciones binarias la decisión de inversión consiste principalmente en decidir si se cree que el precio del subyacente va a subir o bajar. Supongamos que existe una opción de compra y una opción de venta sobre acciones del Banco de Santander que actualmente cotizan a 3’15. Para nuestro supuesto la opción de compra que paga 50€ si el precio de las acciones del Santander a vencimiento es mayor de 3’15€ (strike de 3’15 y pago de 50€) tiene una prima de 26€ y la de venta tiene una prima de 23€. Las primas siempre nos las va a dar calculadas el bróker, ya sea porque las fija la demanda del momento o porque sea el propio bróker el que fija los precios.
Si se cree que la cotización del Banco de Santander va a subir se puede comprar la opción de compra o vender la opción de venta. La opción de compra paga los 50€ si el precio de las acciones a vencimiento es mayor que el strike (3’15€) y si es inferior no paga nada. Con la opción de venta sucede lo contrario, solo se paga si el precio de las acciones a vencimiento es inferior a 3’15, en caso contrario no se paga nada. 
Si se compra la opción de compra se debe abonar al vendedor la prima, luego si a vencimiento las acciones cotizan a 5€ el comprador gana la diferencia entre los 50€ del pago y los 26 que pagó de prima, igual a 24€ de beneficio. Por el contrario, si a vencimiento cotizan a 3€, el comprador pierde la prima pagada de 26€.
Si se vende la opción de venta, si a vencimiento las acciones cotizan a 5€ se gana la prima de la opción de 23€, mientras que si cotizan a 3€ se pierde la diferencia entre los 23€ que se reciben de la prima y los 50€ que se pagan al comprador, en total 27€ de pérdida.
Si se cree que va a bajar el precio de las acciones la estrategia sería exactamente la inversa: vender la opción de compra o comprar la opción de venta. Si se vende la opción de compra y a vencimiento el precio de las acciones es de 5€ deberemos pagar los 50€, pero como habremos recibido la prima solo perderemos la diferencia, es decir, 23€. En caso de que a vencimiento las acciones coticen a 3€ nosotros nos quedamos con la prima de 27€ recibida al principio del comprador y no debemos pagar nada.
En caso de que se haya comprado la opción de venta, si a vencimiento el precio de las acciones es de 5€, perderemos la prima pagada por valor de 23€ y no perderemos nada más. Sin embargo, si a vencimiento las acciones han caído hasta los 3€, ganaremos los 50€, pero al principio debimos pagar la prima, luego solo ganamos la diferencia de 27€.

En el caso de las opciones binarias el valor de la prima se valora en función de la misma fórmula de Black-Scholes-Merton que sirve para valorar las opciones ordinarias, pero con ligeras modificaciones.

 

Ventajas e inconvenientes

Las principales ventajas de los derivados expuestos, que han permitido su gran implementación en el mercado, han sido por un lado que estos instrumentos permiten beneficiarse de las caídas en el precio del subyacente y por otro que conllevan altas tasas de apalancamiento que reducen la necesidad de tener un gran capital para poder invertir.

Con respecto a la posibilidad de aprovechar movimientos bajistas en el activo subyacente, esto ha sido una ventaja comparativa de los derivados frente a las acciones, ya que en ciertos momentos de especial crisis en los mercados la CNMV ha adoptado la medida de prohibir las ventas en corto de acciones. Sin embargo, a través de CFDs y opciones binarias, aprovechar un movimiento bajista del mercado es tan sencillo como asumir la posición vendedora en el contrato. De esta forma ante una caída de los precios, en el caso del CFD, el beneficio será igual a la bajada desde el momento de contratación del mismo, mientras que en el caso de la opción el beneficio será el pago prefijado menos la prima desembolsada.

En relación con el apalancamiento hay que tener en cuenta que la tasa de apalancamiento media que permiten los bróker en CFDs es de 1:200, es decir, con un euro se puede entrar en una posición equivalente a 200€, de tal forma que si nuestra posición pierde simplemente un 5% nosotros estaremos perdiendo 10€, diez veces nuestro capital de inversión.

Si se maneja el apalancamiento con una estrategia de gestión del patrimonio prudente y sólida, el efecto del apalancamiento es muy positivo, ya que permite a inversores con capitales disponibles para la inversión más pequeños acceder a los mercados financieros. Sin embargo, una mala gestión del capital puede ser desastrosa, conduciendo como se veía en el ejemplo a pérdidas muy superiores al patrimonio inicial. Es por este motivo entre otros por lo que en Estados Unidos está prohibida la comercialización de CFDs.

En el caso de las opciones binarias este aspecto es ligeramente diferente, ya que desde el principio las pérdidas del comprador están limitadas a la prima, pero aun así se debe llevar a cabo una gestión del patrimonio prudente para no sufrir pérdidas que impacten gravemente en el patrimonio del inversor.

Finalmente, sobre el apalancamiento hay que tener en cuenta que este consiste en un préstamo que nos hace el bróker, y por tanto el mantenimiento de posiciones a plazos más largos que el intradiario conlleva el cargo de intereses por parte del mismo.

Por otro lado, los CFDs y opciones binarias no se negocian en mercados regulados, sino en mercados OTC (Over the counter) o extrabursátiles. Esto tiene una parte positiva que se ve reflejada en que, al no haber un mercado regulado sino un contrato entre el inversor y el bróker directamente, los costes de transacción se ven muy reducidos y las comisiones cargadas son muy inferiores a las de otros activos. La parte negativa es que los mercados OTC no cuentan con cámaras de compensación oficiales, que son uno de los mecanismos que asegura la solvencia de la contraparte en la operativa con derivados. La liquidación diaria de las posiciones y su compensación suele ser asumida por los propios bróker, pero esta garantía siempre es inferior a la que ofrece la centralización de las garantías en BME y en concreto BME Clearing que es la entidad independiente encargada de estas funciones en el mercado regulado en España.

Por último, la operativa en mercados OTC implica que se posibilita el acceso a bróker que ofrezcan menos garantías de las que se les exige para participar en el mercado regulado. Por ello hay tres requisitos que los inversores deben exigir a un bróker de activos financieros OTC a fin de garantizar la seguridad de su capital. En primer lugar, se debe comprobar que el bróker está registrado en la CNMV si es español o en el organismo equivalente en su país si es extranjero. Un bróker español no inscrito en la CNMV debería ser descartado como opción segura para invertir. Una garantía adicional es que el bróker esté registrado en el Banco de España o en el equivalente de su nacionalidad si no está radicado en España. Sin embargo, no todos los bróker cumplen este requisito, por lo que no se debe considerar un requisito sine qua non, sino más bien una garantía adicional. Finalmente es interesante que el bróker esté cubierto por el FOGAIN (Fondo de Garantía de Inversiones), o entidad equivalente en otro Estado, que en España garantiza la devolución de hasta 100.000€ al inversor si el bróker quiebra.

Rubén Castillo Sánchez

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